domingo, enero 07, 2007

El sabado pasado asistí como invitado de honor a una despedida de soltera. Lo cierto es que siempre me lo paso genial en este tipo de eventos. Bailas, ries y haces reir muchisimo(cosa que a mí me encanta). Disfrutas y haces disfrutar a los demás asistentes. A esta celebración acudí como stripper y me tocó participar durante la mayor parte de la velada, desnudo junto a la futura señora de... . Lo cierto es que me reí muchisimo, y que junto a los nervios de la futura señora de, estaban las sonrisas de todas las amigas y compañeras de trabajo, aplaudiendo al son de las canciones y cantando desde el principio de la velada. Cuando se aburrieron de charlar y de mirar simplemente me pidieron encarecidamente que me tumbase sobre la mesa de la cena. Obedecí como no podía ser de otra manera, rodeado por unas doce amigas. Las más lanzada de todas ellas, derramó sobre mí su copa de champan y se puso a sorberlo. Trajeron nata en bote y más champán que fueron tirando sobre mí. Un gran montón de nata que colocarón sobre mi sexo, y que al grito de cometelo, cometelo, pidieron a la futura esposa que se dejase de regimenes, y procediera a darse un atracón de dulces. Así hizo, y suavemente y pasando su lengua con dulzura fue retirando la nata de encima mio. Dos compañeras suyas me derramaban más champan sobre el pecho o la boca y procedian a sorberlo y chuparme, a la vez que me besaban. Cada vez quedaba menos nata sobre mi sexo, y sin embargo su lengua estaba cada vez más ávida de alimento. Cuando la novia retiro su cabeza ante la escased de nata, una amiga suya me agarro del miembro, y sujetandolo con firmeza le lanzo nata haciendo giros sobre él. "Te enseño como se hace", le dijo a la amiga, y sin dilación se metio mi pene en la boca, retirandola suavemente mientras me succionaba para dejarme bien limpio. Siguió chupandome hasta que me puse tan duro que me sobresalía el glande por encima de la piel. Cogio más nata y repitiendo el mismo procedimiento le pasó el turno a la novia, la cual procedio de identica manera. No sé deciros si pasaron las doce amigas o alguna se abstuvo, solo sé que durante muchos minutos estuve en una nube, siendo chupado una y otra vez por distintas mujeres, mientras las demás me sobaban y mojaban de champán. Cuando todas terminaron me levante sobre la mesa, y trayendo a la novia junto a mí bailé desnudo con ella durante cuatro o cinco canciones seguidas. Mientras bailabamos las amigas nos regaban con más copas de champán, ella se iba desvistiendo ante mí, y las manos de sus amigas se perdían por mi trasero y mi espalda, por mis piernas y mi sexo sin contenerse. Tirado sobre la novia desnuda, tumbada sobre la mesa del banquete procedí a hacerla sexo oral delante de sus amigas, que nuevamente se turnaban para masturbarme y chuparme mientras trabajaba el sexo de su amiga. Los gemidos de placer de ella se mezclaron con los gritos de las amigas ante el asombroso orgasmo que estaba teniendo. Agarrada de las manos de dos de sus amigas, tumbada sobre la mesa se acurrucaba junto a una de sus amigas mientras se relajaba del orgasmo que había alcanzado. Mientras tanto, el resto de sus compañeras se arrejuntaban contra mí tocandome y perdiendo sus manos cada vez menos inocentes por mi cuerpo. Fue entonces cuando la primera de las chicas, la que comentaba antes parecía más lanzada, se despojo del tanga y posandose sobre mi en la mesa hizo que la penetrase. Delante de todas sus amigas, bien a la vista y sin dilaciones, follamos salvajemente mientras todas sus amigas nos miraban y de paso nos tocaban y animaban. El resultado fue un orgasmo tan bestia que pesé a lo vivido no deje de mantener la dureza de mi sexo, de lo excitante que era la situación. Desde ese polvo primero, hasta el octavo y último de la mañana pasaron más de catorce horas de fiesta y descontrol, de polvos y felaciones, hasta que una tras otra practicamente todas me cataron. Solo diré que me prometieron repetir todas ellas, asiqué es probable que en adelante tenga muchas nuevas personitas sobre las que contaros nuestros encuentros. Espero que os gusten. A mí me encantan estas despedidas.

lunes, enero 01, 2007

El cruce de miradas, los gestos, las palabras, las insinuaciones. Toda clase de movimientos gestos y palabras con un unico fin, conseguir atraer a la otra persona de un modo que su lado más salvaje se suelte conmigo y me deje conocerla hasta en lo más profundo de su intimidad. Palabras, besos, caricias y abrazos. Manos que se pasean por todo tu cuerpo sin pararse por muy peligrosa que sea la zona. Nada nos detiene cuando se pone en marhca la fuerza del deseo, de la pasión desenfrenada. Cada calle, cada esquina, cada farola, cada portal es un habitaculo improvisado en el que podriamos hacernos el amor y perdernos para siempre. Finalmente llegamos a casa, extasiados y rendidos, pero pletoricos por una fuerza mucho mayor que cualquier otra conocida. Con avidez desmedida desvestimos nuestros cuerpos para ofrecerselos a nuestros labios, para permitirme que mi boca te lama, te succione, te chupe y te mordisquee esos suaves pezones. Tus gestos me dicen que a cada caricia mia tu cuerpo responde pidiendome más, una y otra vez disfrutando de los previos al acto más aún que del propio acto sexual. Es entonces cuando caemos tumbados en la cama, y uno sobre el otro procedemos a proporcionarnos placer estimulando el sexo del otro con la boca. Puedo notar como tu humedo sexo se abre y accede a mi lengua, como te genera un placer desmedido, mientras mi pene entra en tu caliente y humeda boca, que lo abraza, lo besa y lo come con una intensidad que me lleva lo más cerca del cielo que nunca estuve. Por eso ninguno de los dos pudo esperar a explotar de placer en la boca del otro. Por eso no pudimos para de hacernos el amor en toda la nochevieja. Espero que lo hayais pasado muy bien y que os haya gustado.