martes, mayo 16, 2006

MAl dia, buena noche. Despues de un Domingo haciago en el que espera poder reenchufarme al blog a escribir mi anecdotario, una serie de infortunios en forma de enfermedad se han cebado en mi. Afortunadamente no se trata de ningun mal grave, a saber, una lesion de espalda debida a algunos esfuerzos y un horrible dolor de muelas. A mis años y con las del juicio a vueltas.
Como creo que ya es momento de contaros como a sido el fin de semana, no voy a dar mas rodeos. El viernes recibi una llamada de un caballero interesado en contratarme para hacer un trio. Yo no participo en trios, pues mi condición de hetero me impidiria disfrutar del contacto con los de mi genero, sin embargo en esta ocasión no se trataba de eso. El marido queria celebrar el cumpleaños de su mujer haciendola un regalo especial. Y aqui es donde yo entraba. Ni siquiera tendria que participar a la vez que el marido, simplemente dejarlo mirar, y hacer de ella que disfrutase como merecia.
Tras charlar con el marido sobre tarifas y demas llegamos a la conclusión de que un buen cumpleaños llevaria algo más que un simple polvo tras soplar las velas. Querian algo especial, asique el tiempo no deberia ser problema. He de deciros que la idea de yacer con una mujer, en presencia de su marido me producia un morbo enorme, de manera que practicamente pase la tarde y noche del sabado por el precio de un par de horas. No importa, como ya dije yo no me dedico a esto por dinero. El placer que me proporcionan estos momentos,( y despues contaroslos por aquí) no puede pagarse con dinero. Llegue sobre las seis de la tarde a la casa de los señores. La esposa me abrio la puerta. No debe saber nada, me supuse, asique la pregunte por el marido, que ipsofacto me invito a entrar. He de decir que la señora de la casa estaba bastante más atractiva de lo que su marido me dijo. De una edad cercana a los cincuenta, contaba con el atractivo de las mujeres que han sido hermosas en su juventud y que saben hacerse mayores. Aunque alguna arruga estaba ya visible en su cara, no dejaba de contemplar en ella una belleza intrinseca. Se trata de una mujer que se cuida muchisimo, no cabe duda. Delgada, con unos senos no muy grandes, y una coleta rubia recogida en modo perfecto. Un maquillaje suave y una figura muy sugerente.
Despacho entonces la esposa uno por uno a las personas allí invitadas, hijos y demas, a la par que yo conversaba con su marido de cosas sin importancia. Cuando ya solo quedaba una pareja en la sala de la casa, el marido me llevo hacia un cuarto. Desnudate aqui, me dijo, y preparalo todo para cuando ella venga. Asi lo hice. Se trataba de un cuarto muy rustico, con una cama con cabecera y pie de madera, con un diseño clasico, acorde al resto de la casa. Prepare la funcion con mimo. Baje las persianas, corri las cortinas y puse una luz tenue que invitara a la relajación. Abri la cama y la despoje de mantas y sabanas, dejando solo el colchon a la vista. No se me podía olvidar el último deseo del marido. Enganche unas esposas en cada esquina de la cama. Ahora estaba todo listo. Me desnude, y espere que hiciera su entrada.
tardaron demasiado, pese a que yo le dije al marido que no deberia hacerse esperar, la esposa insistio en acompañar a los niños hasta el coche antes de que se fuesen y les dejaran solos. El la guió arriba, y acompañando la frase deseo que te guste abrio la puerta de entrada a la habitación en la que yo me encontraba.
Begoña, se que estabas deseando tener algo asi, ahora solo pido que me dejes disfrutar mirandote. Las frases del esposo sonaban casi de suplica. Tener a Begoña mirandome fijamente de arriba abajo y cada vez con más lujuria estaba acumulando en mi una excitación incomparable. El marido se quedo tras la puerta, mirandonos por el resquicio que dejaba entreabierto. Begoña se lanzo entonces y me dijo: " quieres que me desnude y me tumbe?" asi es, dije yo. Tú no te preocupes, yo me encargare de todo. Begoña se fue desnudando y lo que en un principio parecía avidez de lujuria fue tornandose en timidez. Parecia no estar orgullosa precisamente de su fisico. Mientras se desabrochaba la camisa me acerque a ella. Lentamente la separe las manos y me dedique yo a abrirla la camisa, con suavidad. La desnude lentamente, aprovechando para disfrutar cada centimetro de su desnuda piel que se plasmaba ante mi. Un pezon suyo que sobresalia de su apretujado sosten me produjo aun más excitación. No es frecuente que me empalme cuando aún no he entrado en contacto con la persona con la que voy a estar, pero en esta ocasión no pude,(ni quise), evitarlo.
Tendras cuidado al metermelo verdad? me dijo Begoña. Por supuesto inquirí yo, no te preocupes, no te va a doler, yo solo estoy aqui para hacerte disfrutar como nunca. Los pezones de Begoña son pequeños, no muy grandes, pero duros y empalmadisimos parecen dos pequeños biberones. La cojo desde la cinturay levantandola suavemente la deposito sobre la cama. Estiro cada una de sus manos hacia las esposas. Cuando cierro una esposa en la mano de una mujer siento que algo me dice que debo tener muy presente lo que estoy haciendo. Esto es un juego, solo una vuelta de tuerca más. Solo disfrute. Los brazos de Begoña ya están separados y no pueden cerrarse. Ahora deslizo mi boca sobre la suya, besandola. ME levanto de su boca y bajo mis labios por su cuello, su pecho, sus senos. Mientras mis labios chupan de su pezón izquierdo mi mano izquierda retuerce suavemente su pezon derecho, y mi mano derecha sube hacia su boca con los dedos intentando penetrar en ella. Quiero que me chupe los dedos para poderla masturbar con un grado de humedad en ellos que permita que entren y salgan bien, de lo contrario la sensacion en su sexo podria tornarse desagradable, sin embargo ella no abre la boca. Un pequeño mordisquito en su pezon y ella emite un tierno gemido que consigue que sus labios se separen. Introduzco mis dedos que ahora si estan siendo mojados por su lengua. Bajando desde su boca hasta sus braguitas mi mano dibuja circulos sobre su torso, en el que mi boca y mi otra mano no dejan de jugar. La quito las braguitas con suavidad y descubro que está totalmente depilada. Ahora mi mano derecha se acerca a mi boca para humedecerla aun mas y prepararla para la exploración que va a llevar acabo. Aunque Begoña cierra las piernas cuando mi mano se desliza sobre su sexo, un beso en los muslos y otro sobre su pubis consiguen devolverla la confianza. Sus muslos se abren ahora, mi lengua se deposita sobre su pubis, acercandome a besarlo una y otra vez. Mi dedo indice se desliza por entre sus labios vaginales buscando que se separen por si solos. No les cuesta mucho, pues Begoña esta tan humeda que ni siquiera habria hecho falta que me chupara los dedos. Una serie de ligeros movimientos alrededor de su sexo y acierto a introducir en ella el dedo corazon hasta el fondo con una facilidad admirable. No tardo mucho en insertar el dedo indice tambien para ceder un poco mas su sexo mientras mi lengua acompasa sus movimientos. Los jadeos de Begoña empiezan a ser pausibles, asi como los de su marido, que desde el otro lado de la puerta ya empezo a masturbarse. Me dedico a masturbarla con suavidad un tiempo, aunque rapidamente ella me pide más. Cada vez mis movimientos son más rapidos y firmes. Cada vez la noto más excitada. Cuando siento que ella se esta acercando al orgasmo situo mi boca sobre su sexo. Introduciendo los dedos y chupando su clitoris sin parar me aferro a ella para sentir su orgasmo. Gime, grita, se aferra a las esposas, patalea, me engancha con las piernas... El orgasmo de una mujer es lo más parecido a un terremoto, solo que en lugar de dolor hay placer.

8 Comments:

Anonymous Martinez said...

No me gustan los textos muy largos porque no me gusta leer en pantalla.
La historia de la madura Begoña y su cornudo consentido es interesante. Creer que un pene empaquetado es un regalo es un error. La infedilidad no sabe igual cuando es consentida. Realmente lo valioso de la infidelidad es que aguza el ingenio y desarrolla la doble personalidad.

1:06 a. m.  
Blogger Salvaje27 said...

Es posible que regalar un pene empaquetado sea un error, pero en todo caso se trata de un error del marido que ella acepta de buen grado. En cuanto a la valoración de la infidelidad, creo que tiene algún otro valor(al menos me consta que mucha gente se lo da), a parte del de agudizar el ingenio y desarrollar la doble personalidad. Intentare ser más breve en el futuro, pero es que no soy escritor, y cuando quiero contaros algo se me escapa el texto. Espero que te haya gustado y me sigas leyendo en el futuro.

3:18 p. m.  
Anonymous elisabeth said...

En esto del regalo..., me parece que el marido de Begoña también se ha regalado algo, bueno diría que se lo ha regalado su mujer.

7:27 p. m.  
Anonymous RitaPeich said...

Holaaaaa... primero, en cuanto a la duración del texto, creo que una cosa así no se puede contar en dos lineas. Si resúmes mucho se le va la gracia. Es eso consisten por ejemplo las novelas. Si sintetizas al máximo, se puede convertir en los titulares de un periódico: nada estimulante. De hecho, yo me quedo siempre con ganas de más! ... nunca nos cuentas el final de las historias :-(

Martinez: como no tengo tiempo en el trabajo para leerme todos estos blogs y los comentarios de la gente, lo que hago es un copy/paste en un documento que después imprimo y me lo leo en el metro o en casa ... prueba a ver si te gusta más que leer de la pantalla.

Saluditos

12:12 a. m.  
Anonymous Rita Peich said...

A ver, una pregunta sobre el texto: dices que no haces esto por dinero. En tal caso:

a) por qué lo haces entonces?
b) siendo un gigolo, que se supone que es un "servicio público" me imagino que fijas precisamente los "servicios" que ofreces y las tarifas pero, si no los haces por dinero, me imagino que no te acostarás con todas las mujeres que te llamen sin saber nada de ellas o si te gustan o no ... o si?

Siento curiosidad, la verdad ...

Respecto al tema del pene empaquetado, la verdad es que es complicado, creo que una pareja tiene que tener el tema muy claro y muy trillado para llegar a hacer una cosa así ... lo que no estoy segura es si después serán los dos capaces de seguir con su vida sin reproches/remordimientos, por muy claro que lo tuvieran antes de llevar a cabo el preyecto...

En fin, la vida ...

12:18 a. m.  
Blogger Salvaje27 said...

A Rita:
No lo hago por dinero, aunque tampoco lo tengo muy claro, pero se que podría vivir sin lo que gano de esto. De hecho trabajo en una empresa de lunes a jueves, eso creo que ya lo puse. Aunque es cierto, que lo primero de lo que hablamos siempre es de la tarifa, como conté en este taxto, no se trata de una tasa innamovible. Por ejemplo, si me encuentro sin ganas y el trabajo no me llama pongo pluses. Si por contra, (como en este caso) el trabajo me produce un extra de morbo, seria capaz de hacerlo gratis, aunque eso no lo reconozcere nunca delante del cliente.
Rita peich, me encanta que colabores tanto en mis posts, de veras, es un lujo para mí saber que me lees. Gracias.

11:04 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

¿Qué haces si no te pone mucho la mujer? Poque hasta ahora los casos que nos has contado son de mujeres más o menos atractivas que te han puesto.
Tengo curiosidad por saber, ya que no lo haces por dinero, qué haces en una situación así ¿le subes la tarifa? ¿Haces que no llegueis a un acuerdo?...
Por cierto, me encantan tus historias. Tienen algo que me recuerdan muchas cosas.
Besos Chapi

2:47 p. m.  
Blogger Salvaje27 said...

En respuesta a Chapi:
Si llegado el dia yo no me encuentro con las suficientes ganas como para hacer un buen papel, sea quien sea quien me encuentre, lo que hago es mantener mi telefono apagado, o pasarle las llamadas a otro chico que se dedica a esto mismo. Afortunadamente esto no me suele pasar, aunque mentiria si dijera que todos los dias estoy de humor. Si bien, aunque no lo parezca por lo que escribo de ellas (esto me enorgullece), todas las mujeres con las que he estado tenían sus defectos, en mayor o menor medida, pero con todas he sentido algo. Buscar la sensualidad en la voz, el erotismo en la mirada, son muchas las "maravillas" que me excitan en una mujer, y afortunadamente aun no he encontrado una sola mujer que no tenga alguna particularidad que me excite. Otra cosa es que lo que quiera hacer no vaya conmigo, en tal caso incrementaré las tarifas, o directamente me negare si no me gusta nada la idea. Así suelo actuar, espero que la respuesta te sirva, y muchisimas gracias por entrar aqui. Para mí es un placer enorme saber que me lees, y ya que te gusten... besos guapisima.

9:13 p. m.  

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